lunes, 30 de marzo de 2015

Corrientes de fango arrasan poblados enteros en el norte de Chile

Más o menos por la misma fecha en que se produjeron grandes deslizamientos de tierra, en varias zonas del Perú del lado del Pacífico, con un saldo de varios muertos, heridos y pérdidas económicas millonarias; también en el desértico norte de Chile, intensas lluvias provocaron torrentes de fango, que arrasaron poblaciones completas, en una de las peores catástrofes no relacionadas con sismos, que a vivido ese país de nuestra América. En un artículo de BBC Mundo, del 30 de marzo del presente, se informa que la cifra de muertos ha ascendido a 17, los desaparecidos a 90 y hay 10 900 damnificados. Las causas de esta terrible tragedia las analizo en detalles a continuación, pero antes, creo que es importante definir algunos términos que pueden resultar en diferentes denominaciones, dependiendo de cada país y cada región. Hay sin embargo cuestiones de dominio global, que no pueden ni deben ser pasadas por alto, so pena de generar confusiones entre la población y aún entre las autoridades y los propios científicos.

Figura 1.- Esquema general de un deslizamiento de tierra típico. Tenga presente que el esquema es una simplificación y será diferente para cada tipo de deslizamiento en particular.

Voy a citar directamente a Highland, L.M., y Bobrowsky, Peter, (2008), dos de los mejores científicos que estudian los deslizamientos de tierra o derrumbes en el mundo, el primero del Servicio Geológico de los Estados Unidos y el segundo del Servicio Geológico de Canadá. Estos autores en su Manual de Derrumbes, explican lo siguiente:

''Los geólogos, ingenieros y otros profesionales a menudo se basan en definiciones particulares y levemente diferentes de los deslizamientos de tierra o derrumbes. Esta diversidad en las definiciones refleja la naturaleza compleja de las muchas disciplinas relacionadas con el estudio de los deslizamientos. Para nuestros propósitos, deslizamiento de tierras es un término general utilizado para describir el movimiento descendente de suelo, rocas y materiales orgánicos bajo el efecto de la gravedad, y también la forma del terreno que resulta de ese movimiento.

Diferentes clasificaciones de los deslizamientos están asociadas con la mecánica específica de fallas de las pendientes y las propiedades y características de los tipos de fallas.  Hay varias otras frases y términos que se usan de manera intercambiable con el término “deslizamiento”, incluidos derrumbes, movimientos de masas, fallas de la pendiente, y así sucesivamente.

Un derrumbe es un movimiento descendente de roca o suelo, o ambos, que ocurre en la superficie de ruptura, curva (deslizamientos de rotación) o plana (deslizamiento de traslación), en el que gran parte del material se mueve a menudo como una masa cohesionada o semi-cohesionada con poca deformación interna. Cabe señalar que, en algunos casos, en los deslizamientos de tierra también pueden intervenir otros tipos de movimiento, ya sea en el inicio de la falla o después, si las propiedades cambian a medida que el material desplazado se mueve hacia abajo.'' (Fin de la cita)

Todo esto lo aclaro porque recibí (y me alegra mucho), un comentario de una persona que me rectifica que en Chosica, lo que ocurrió no fue un deslizamiento de tierra, sino un aluvión. Pues espero que esa persona y todo el que tenga alguna duda, se comunique con Highland, L.M., y Bobrowsky, Peter y les cuente de su inconformidad con el término. Por mi parte aclaro que en Cuba también se les llama deslizamientos de tierra como término general, con sus diferentes variedades.

Ahora sí, entro ya directamente en las causas de lo sucedido en el norte de Chile y noten que les he llamado, corrientes de fango y en ese sentido cito al Dr. Ricardo Seco, geomorfólogo con estudios en Europa y profesor de la Facultad de Geografía de la Universidad de La Habana.

''Corrientes de fango. Son movimientos rápidos, perceptibles visualmente, con un gran contenido de agua. Consisten en una masa fangosa que se desliza linealmente siguiendo formas erosivas lineales que existen en la ladera (cañadas, valles). Alcanzan velocidades entre 2-90 km/h y longitudes de algunos metros hasta decenas de kilómetros. Aunque están constituidos fundamentalmente por fango, pueden incluir bloque de varias toneladas, que se depositan a cierta distancia del pie de las alturas de donde provienen.
Las condiciones más favorables para la ocurrencia de las corrientes de fango son la presencia de material no consolidado en la superficie, que al humedecerse se deslice; pendientes fuertes; aporte de agua abundante, pero intermitente; escasa vegetación. Estas condiciones prevalecen en regiones montañosas de clima árido, donde son más frecuentes estos procesos, aunque también se reportan en regiones húmedas que presentan material arcilloso no consolidado y lluvias en forma de chubascos.''

Veamos ahora la ubicación de una de las poblaciones más afectadas por este tipo de deslizamientos en el norte de Chile, la ciudad Diego de Almagro, en pleno desierto.

Figura 2.- Imagen satelital de Google Earth, que muestra la ubicación general de la ciudad Diego de Almagro en el norte de Chile. Note que el poblado está enclavado en el valle casi siempre seco, de una estrecha cuenca que drena al Pacífico.

Figura 3.- Imagen satelital de Google Earth en un acercamiento a la pequeña ciudad Diego de Almagro. Observe que más de la mitad del poblado, está construido sobre el lecho casi siempre seco de una corriente aluvial.

Como se observa la población de Diego de Almagro, al igual que en Chosica (vea mi post del 28 de marzo), se asentó sobre la zona de riesgo, donde en general están todos los factores para desencadenar una corriente de fango o escombros, solamente faltaría la lluvia, porque es un desierto y uno de los más secos del mundo. Estadísticamente la mayoría de las probabilidades estaban a su favor, pues el elemento lluvia casi nunca está y menos aún con una intensidad suficiente para desencadenar este tipo de procesos. Según el Servicio Meteorológico de Chile, Antofagasta recibió 24.2 mm de lluvia la última semana de marzo y tiene una media anual de 1.7 mm. Eso significa que en cuestión de pocas horas llovió lo que cae en cerca de 14 años. Por eso cuando se trata de preservar la vida y la propiedad, no es bueno arriesgarse con las estadísticas; el poblado está mal ubicado y los motivos pueden ser de diversa índole, pero analicemos ahora la situación meteorológica, que dió lugar a las inundaciones y deslizamientos.

Figura 4.- Informe de precipitaciones del Servicio Meteorológico de Chile, del 29 de marzo. Note el acumulado hasta la fecha de Antofagasta, que se produjo días antes. Observe que la media anual es de solo 1.7 mm.

El día 24 de marzo un centro de bajas presiones en los niveles altos de la tropósfera, comenzó a profundizarse en las inmediaciones de Atacama. Esta baja con su rotación a favor de las agujas del reloj (hemisferio sur), comenzó a acarrear aire húmedo del Pacífico ecuatorial, haciéndolo ascender por las pendientes abruptas de los Andes chilenos, de manera similar a como ocurrió en el Perú lo días 22 y 23. Solo que esta vez ocurrió en medio del desierto de Chile, donde es un evento mucho más difícil de ver que en el Perú. Las lluvias en el desierto chileno se extendieron desde el día 24 hasta el día 26, con variaciones en su intensidad y espaciamiento.

Figura 5.- Imagen de vapor de agua del 25 de marzo. Observe en color blanco intenso, los conglomerados convectivos que se desarrolladon en la vertiente pacífica de los Andes chilenos. La ubicación aproximada de Diego de Almagro, está señalada con un círculo rojo.

Figura 6.- Imagen de vapor de agua del 25 de marzo. Esta imagen corresponde a las 18 UTC, es decir horas más tarde que la anterior y es una panorámica más general, donde se puede observar claramente la presencia de la baja de niveles altos y toda la actividad convectiva asociada, en la cordillera de los Andes.

Figura 7.- La estación automática de Taltal, al noroeste de Diego de Almagro, recibió algo más de 25 mm de lluvia hasta el día 26.

Un análisis de la precipitación acumulada en una semana, estimada por satélite, se muestra en la siguiente imagen y da una visión más sinóptica de lo ocurrido. Observe que en los alrededores de Diego de Almagro, los mayores acumulados registrados están en el orden de los 20 a 25 mm, lo cual coincide perfectamente con los registros de las estaciones de superficie cercanas a la ciudad.

Figura 8.- Precipitación acumulada en una semana hasta el 30 de marzo, estimada por satélite, para la parte de sudamérica donde se localizan las regiones de Chile, afectadas por las inundaciones y deslizamientos de tierra recientes.

Figura 9.- Residentes de Diego de Almagro observan impotentes, como la corriente de fango se lleva consigo gran parte del pueblo.

Figura 10.- Una panorámica del desastre de Diego de Almagro. Note cómo las casas en el centro de la imagen, han sido parcialmente sepultadas por la corriente de fango.

Figura 11.- La evidencia de lo ocurrido en Diego de Almagro se aprecia en esta comparación de imágenes de resolución moderada (250 m), del día 27-01-15 y el 28-03-15. Observe la pluma de sedimentos que se adentra en el mar, procedente de la corriente de fango que afectó al poblado, indicado con un círculo amarillo.

Por último quiero mencionar que aunque he centrado el análisis de este post en lo ocurrido en Diego de Almagro, las lluvias, inundaciones y deslizamientos de tierra, afectaron en general grandes extensiones del norte de Chile, incluyendo la regiones de Antofagasta, Atacama y Coquimbo. Esto se puede apreciar analizando la figura 6 en detalle. Regresaré con otro post lo más pronto que me sea posible. Hasta entonces.

Referencias:


Highland, L.M., y Bobrowsky, Peter, 2008, Manual de derrumbes. Guía pare entender todo sobre los derrumbes: Reston, Virginia, Circular 1325 del Sistema Geológico de los EUA, 129 p.

Seco, R., 2004, Geomorfología. Editorial Félix Varela, La Habana, Cuba, 99 p.

sábado, 28 de marzo de 2015

Deslizamientos de tierra en Perú causan enormes estragos

Es muy común que llueva con ganas en la Amazonía del Perú, pero no lo es tanto del lado del Pacífico, donde el clima es mucho más seco debido a la dirección predominante de los vientos y a la corriente fría de Humboldt. Sin embargo en ocasiones algunos sistemas meteorológicos son capaces de atraer humedad desde la franja del Pacífico ecuatorial y hacerla ascender por las laderas empinadas de los Andes, donde inexorablemente se precipita en forma de lluvia o nieve, según la altura que alcance y la época del año. Estas lluvias pueden ocurrir en intervalos de tiempo corto y ser muy intensas, como las que ocurrieron en Lima los días 22 y 23 de marzo. Por otro lado la morfología de la cordillera de los Andes hace que sus laderas sean más pronunciadas hacia el Pacífico que hacia el interior del continente. Además la distancia que va desde el océano hasta el parteaguas principal de la cordillera es muy corta. Todo lo anterior provoca que las cuencas hidrográficas que drenan al Pacífico sean de área muy reducida y de fuerte pendiente. Si a esto le sumamos la ocurrencia de lluvias intensas, entonces ya están los principales ingredientes para desencadenar mortales deslizamientos de tierra (huaycos), que van desde corrientes de fango hasta derrumbes de bloques de más de 10 metros. 

Figura 1.- Imagen satelital de Google Earth de la zona de Chosica. Note el área extremadamente reducida, de la cuenca que drena directamente al poblado. Observe además el río Rimac que es la corriente principal en este caso, al que alimentan las estrechas cañadas que resaltan en la imagen.

Pero desgraciadamente en el caso de Chosica como en muchas otras partes del Perú y el resto del mundo, la pendiente topográfica, el área de la cuenca y la intensidad de la lluvia, no son los únicos factores que se reunen para provocar el desastre. Si en esas cañadas y en las riberas de los ríos no se hicieran construcciones, no habría desastres que lamentar. La urbanización descontrolada y no planificada, lleva a la gente a construir justo donde lo más probable, es que muera por una inundación o un deslizamiento de tierra. Y no solo está el hecho de que se establecen en la zona de peligro, lo cual los hace vulnerables, sino además que las mismas costrucciones, impermeabilizan el terreno, lo cual hace más probable la inundación. Y por si fuera poco, para construir y para otras cosas, también se talan los árboles que sirven de sosten a los esqueléticos suelos de las regiones pendiente abrupta y que además, ayudan a retener el agua de lluvia evitando que escurra de manera violenta. Esta suma de elementos naturales y antrópicos solo puede dar como resultado el que ahora está en los principales períodicos locales y regionales; el desastre de Chosica y también de otras zonas del Perú del lado del Pacífico.

Figura 2.- El día 22 de marzo se formaron intensos nucleos convectivos en los Andes peruanos, del lado del Pacífico, debido a una baja en los niveles altos de la tropósfera, que también provocó severas inundaciones en Chile. Note el brote convectivo en la parte alta de la cuenca del río Rimac.

Figura 3.- El 23 de marzo la convección se focalizó en el área que drena a Chosica, activando todas las cañadas ya humedecidas por las lluvias anteriores, lo cual favoreció el deslizamiento.

Figura 4.- El deslizamiento en Chosica, bloqueó parcialmente el cauce del río Rimac, incrementando sus niveles hasta inundar toda la terraza fluvial adyacente arrastrando casas y vehículos.

Figura 5.- Vehículos parcialmente sepultados por las corrientes de escombros en varias zonas andinas del Perú.

Figura 6.- No solo en Chosica hubo deslizamientos, en Huánuco, más al norte, se derrumbaron gigantezcos bloques, que provocaron el cierre de carreteras.

Figura 7.- Hidrograma de la estación hidrológica de Chosica, que muestra el caudal del río Rimac. Observe el máximo de fines de marzo, como consecuencia de las intensas lluvias de la última decena del mes, en la cuenca del río.

Lamentablemente es de esperar que situaciones como esta se repitan y cada vez con más frecuencia, en un mundo donde el crecimiento urbano es completamente caótico y donde el calentamiento global, que incorpora más vapor de agua a la atmósfera, hace que las precipitaciones ocurran cada vez con mayor intensidad. Por otra parte y como mala noticia para el Perú en particular, un evento El Niño está en desarrollo, el cual tiene la costumbre de hacer caer más lluvia donde por lo general no llueve. Regresaré con un nuevo post muy pronto. Hasta entonces.

jueves, 26 de marzo de 2015

Ríos atmosféricos en el noroeste del Pacífico, Península Ibérica y Chile

En las imágenes de vapor de agua precipitable del 26 de marzo de este año, se ven unas cintas estrechas que van desde los trópicos hasta las latitudes medias y un poco más allá. Se trata de los llamados ríos atmosféricos o como se les conoce en la costa del Pacífico de Estados Unidos "Pineapple Express''. El término fue acuñado por los investigadores Reginald Newell y Young Zhu del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), a comienzos de la década de 1990, para reflejar lo estrecho de estas corrientes de aire húmedo. Los ríos atmosféricos suelen tener varios miles de kilómetros de longitud y algunos cientos de kilómetros de ancho y uno solo de ellos puede llegar a transportar, un flujo de agua mayor que el de cualquiera de los grandes ríos de la Tierra, incluyendo el Amazonas.

Figura 1.- Río atmosférico típico en la costa del Pacífico estadounidense, según el modelo GFS que muestra la intensidad del transporte de vapor de agua en una corriente de aire.

Los ríos atmosféricos son ansiosamente esperados en California, USA, donde constituyen una fuente de suministro de agua, capaz de recargar el manto freático de una zona que por lo general es muy seca. Pero sobre todo el río atmosférico que muchas veces va desde Hawaii hasta las montañas Rocosas, deja gran parte de su humedad en forma de nieve durante el invierno, la cual se funde en verano y representa la mayor reserva de agua de grandes ciudades de la costa oeste. Sin embargo a veces la cota de nieve está demasiado alta y entonces la carga de humedad del río atmosférico, se precipita en forma de lluvias torrenciales, realzadas por el efecto orográfico. Esto ha ocasionado grandes desastres en el pasado como en 1862, 1952, 2005 y más recientemente en 2014 aunque en menor medida.

Aunque no se observan con tanta frecuencia en el Atlántico, ayer (26 de marzo) fue uno de esos días en que podías identificar un río atmosférico en el lado del Pacífico norte y otro en el Atlántico norte. En el caso del Pacífico norte, la humedad estaba siendo transportada esta vez hasta Canadá, dejando con sus rotas esperanzas a los californianos, quienes necesitan lluvias de manera urgente. Del lado del Atlántico la cinta de humedad iba desde las Bahamas hasta el norte de España y Portugal, impulsada por una vaguada superior en el Atlántico norte-central y un centro anticiclónico estacionado frente a la Península Ibérica. La buena noticia para los ibéricos es que este río atmosférico durará muy poco y el tiempo se hará cada vez más estable bajo la influencia del anticiclón oceánico.

Figura 2.- Imagen de vapor de agua precipitable según el análisis del modelo GFS para el 26-03-15, en el hemisferio norte-occidental. Note la cinta de humedad desde las Bahamas hasta la Península Ibérica.

Figura 3.- Imagen de satélite (real) de vapor de agua del 26-03-15 y esquema de la corriente en chorro polar, con sus vaguadas y dorsales asociadas, que contribuyeron a formar un río atmosférico en el Pacífico y el Atlántico norte. 

Figura 4.- Imagen de los radares españoles del 26-03-15, donde se observa el momento cúspide de las precipitaciones asociadas con el río atmosférico.

Todavía menos frecuente es escuchar sobre un río atmosférico en el hemisferio sur, aunque estos pueden ocurrir independientemente de la mitad del mundo en la que uno se encuentre. Al parecer es lo que les ha ocurrido a los chilenos, donde una baja presión en niveles altos, canalizó la humedad desde la zona del Pacífico ecuatorial y la depositó en la costa andina del norte de Chile, que tiene un clima extraordinariamente seco. Esto está asociado con la corriente fría de Humboldt y el efecto de barrera de los Andes a la humedad procedente de la Amazonía. Sin embargo la baja tenía su campo de acción en los niveles altos de la trpósfera y llevó el aire cargado de humedad, hasta la cordillera andina, donde se vió obligado a precipitar. Cuando esto ocurre los causes secos de los antiguos ríos se llenan y forman violentas corrientes de fango, que inundan conos aluviales y viejas llanuras de inundación. Sin embargo, a mi juicio, el desastre es más provocado por la mala gestión a la hora de ubicar las construcciones, que por el efecto mismo de la naturaleza. Esperemos que de una vez se aprendan las lecciones necesarias.

Figura 5.- Imagen de vapor de agua precipitable según el análisis del modelo GFS para el 26-03-15, en una cobertura global. Observe los ríos atmosféricos en el Pacífico norte y del lado del Atlántico. Note además el círculo azul claro al oeste de Chile que representa la baja en niveles altos y el flujo de vapor de agua que canaliza, desde la franja verde oscura de máxima humedad del Pacífico ecuatorial.

lunes, 23 de marzo de 2015

La muerte del lago Chad

Cuando los europeos se percataron de la existencia del lago Chad en 1823, aún era uno de los mayores lagos del mundo. Está situado entre las fronteras de Chad, Níger, Nigeria y Camerún. Se ha especulado que el lago Chad es el remanente de un gran mar interior, que abarcaba una superficie de 400 000 kilómetros cuadrados hace unos 6 000 años. Debido a la disminución progresiva de las precipitaciones en las cuencas de alimentación del lago, así como a la intensa evaporación y su poca profundidad en comparación con el área que ocupaba; de manera natural su superficie y volumen fue disminuyendo progresivamente. Pero desde 1960 hasta el presente la muerte del lago Chad ha sido inducida casi completamente por la acción antrópica.

Figura 1.- El lago Chad visto por un satélite en 1963 cuando aún seguía siendo uno de los lagos más grandes del mundo.

Nigeria obtiene su independencia en 1960 y rápidamente puso en marcha grandes proyectos de regadío, que implicaban sobre todo, las aguas del Lago Chad. Pretendían irrigar miles de hectáreas en la parte más meridional del Sahel, que es la más húmeda. En la década de 1970 se construyeron varias presas en la cabecera de los ríos Hadejia y Jama’are. Pero el proyecto principal, uno de los mayores concebidos en África, fue el "South Chad Irrigation Project", iniciado a finales de 1970 y que afectó a varios ríos de la cuenca, que fueron represados y canalizados. Como los rusos que querían producir algodón en el desierto; los africanos querían cultivar arroz, que requiere cantidades de agua exorbitantes. El resultado es el que se puede observar tanto desde las otroras orillas del lago, como desde el espacio. Se calcula que en los próximos 20 años, el lago habrá desaparecido por completo. Yo creo que los pronósticos son optimistas. Se necesitaría una década de lluvias muy por encima de la media en todas las cuencas que abastecen el lago para revertir una tendencia que es más que evidente.

Figura 2.- Secuencia de mapas donde se evidencia la acelerada desecación del lago Chad desde 1960.

Figura 3.- Secuencia de imágenes de satélite desde 1973 hasta 2001. Note que ya al comienzo del siglo XXI, el lago Chad prácticamente había desaparecido.

Finalmente los países que comparten fronteras con el lago, han tratado (en un sentido relativo) de revertir el proceso de desecación; pero las presas y canales permanecen en su lugar, la zona continúa secándose de forma natural y no tan natural, mientras las arenas del desierto forman dunas donde antes había agua o vegetación. Definitivamente al igual que el Mar Aral, el lago Chad una vez de los mayores del mundo, morirá en un pestañar por obra y gracia del hombre.

Figura 4.- Imagen MODIS de 250 metros de resolución, correspondiente al 21-03-15. Clic en la imagen para ver detalles. Observe cómo las arenas del Sahara cubren lo que una vez fuera uno de los mayores lagos del mundo.

domingo, 22 de marzo de 2015

Configuración extrema de la corriente en chorro sobre el Atlántico norte y Europa

En mis entradas anteriores he escrito mucho sobre la corriente en chorro en los niveles altos de la tropósfera (típicamente 250 mb). Con este sistema se asocian gran parte de los fenómenos meteorológicos de las latitudes medias y altas y es uno de actores permanentes de la dinámica atmosférica global. Las ondas de Rossby (onda larga) son profundas curvaturas de la corriente en chorro, que están asociadas con vaguadas (depresiones) y dorsales (altas presiones) y no son más que el reflejo del intercambio de energía entre los trópicos y las regiones templadas y frías. Con frecuencia la corriente en chorro se curva hasta tal punto que desprende bolsas de aire frío o caliente (en un sentido relativo), que representan ciclones o anticiclones respectivamente. Pero estos sistemas en las capas altas de la tropósfera tienen una expresión directa o indirecta en la superficie. 
Figura 1.- Esquema de la formación de ondas de Rossby en la corriente en chorro y el desprendimiento de ciclones o anticiclones. Fuente: NOAA

Pero además de los patrones antes mencionados, a las curvaturas de la corriente en chorro se asocian otros patrones, llamados configuración Omega o patrones de bloqueo. La semejanza del patrón con la letra griega Omega es lo que le confiere el nombre. El patrón Omega puede darse en el sentido derecho de la letra o al revés y según sea el caso a cada lado de la letra habrá dos ciclones o dos anticiclones.

Figura 2.- Formas de presentarse el patrón Omega. Según el hemisferio del planeta de que se trate, el centro de la letra será un ciclón o anticiclón (más frecuentemente anticiclones) y a cada lado habrá dos anticiclones o dos ciclones respectivamente.

Figura 3.- Ejemplo de un patrón Omega en una salida de pronóstico de geopotencial en 500 mb del modelo GFS.

Esta configuración se conoce como patrón de bloqueo pues resulta muy estable y su propia estructura impide la movilidad de los sistemas que genera (ciclones y anticiclones). Normalmente las ondas que se forman en la corriente en chorro y los sistemas que están asociados en superficie, se mueven de oeste a este, siguiendo el flujo medio de la corriente. Pero cuando el patrón Omega está presente, los sistemas mencionados permanecen durante días en un mismo lugar, provocando condiciones de inestabilidad o estabilidad atmosférica prolongas, según usted se encuentre del lado del ciclón o del anticiclón bloqueados. Esta es la situación que se ha presentado desde casi una semana en el Atlántico norte y Europa, donde una gran cresta de alta presión a permanecido en su lugar desde Groenlandia hasta Inglaterra y a ambos lados de la cresta dos empecinadas tormentas, una en la costa atlántica de España y la otra en Terranova. 

Figura 4.- Animación gif del flujo de viento en el nivel de 250 mb, según el análisis del modelo GFS, cada 12 horas, desde el pasado día 17 de marzo hasta el 21 de marzo a las 12 UTC. Note la presencia de un patrón Omega, que ha mantenido sendas tormentas en la costa de España y Terranova durante varios días.

Este patrón persistirá por unas 24 a 48 horas y luego se irá desestabilizando poco a poco hasta desaparecer. Sin embargo nuevas tormentas pueden generarse en España y todo el Mediterráneo en tanto que el patrón tarda en reajustarse a la configuración normal de la corriente en chorro. Esperemos que los daños no resulten muy extensos en un continente que lucha por levantar su economía.

Figura 4.- Imagen MODIS en color real de la Península Ibérica, del 19-03-15. Observe la tormenta (borrasca) que lleva varios días afectando la Península debido al patrón de bloqueo actual.

viernes, 20 de marzo de 2015

¿Otra vaguada en México...un problema?

Mucha gente me ha preguntado hoy, si volverá a hacer tanto frío en México como la semana anterior y si las lluvias que se han presentado esporádicamente ayer y hoy en el Distrito Federal, están asociadas con otra tormenta, que volverá a provocar inundaciones y nevadas en estados del centro y norte de la República. Pues la respuesta es no. Esta vez las lluvias son más que bienvenidas a mi juicio. Ninguna tormenta es igual que otra y por demás está decir que la fecha va pesando y justo hoy, estamos en el Equinoccio de Primavera para el hemisferio norte. Es el momento del año en que el día alcanza exactamente la misma duración que la noche y significa, que de este lado del mundo, al menos desde el punto de vista astronómico, acabamos de entrar en la primavera. Pero siguiendo por ahora con el tema de la lluvia, puedo decirles que aunque la vaguada de la semana pasada y la que hoy se encuentra influyendo sobre nosotros, se ubicaron en posiciones más o menos similares; difieren mucho en cuanto a su estructura.

Figura 1.- Panel de imágenes de satélite de vapor de agua correspondiente una al pasado día 16 (izquierda) y la otra (derecha) a hoy 20 de marzo. Note que aunque ambas tormentas se ubicaron en las inmediacines de Baja California, la primera estaba algo más al sur y cortada de la corriente en chorro por lo que su movimiento fue muy lento y persistió por varios días.

La vaguada que ayer y hoy ha favorecido lluvias ocasionales en el distrito federal, aunque tiene un débil centro de bajas presiones en su seno, no está cortada de la corriente en chorro, como la de la semana anterior que persistió por varios días. Además en lugar de profundizarse y finalmente quedar aislada como una baja de corte (low cutoff) o depresión aislada de niveles altos como le llaman en España, simplemente se irá amortiguando, disipando en los próximos dos días hasta desaparecer. Las lluvias que ha provocado, también han sido fuertes mucho más al norte que las que cayeron sobre los estados del centro del país el fin de semana pasado. Estas lluvias sobre Baja California y Sonora donde el clima es extremadamente seco, yo diría que resultan más beneficiosas que dañinas, al menos en cuanto al abasto de agua se refiere.

Figura 2.- Salida del modelo GFS del flujo medio diario en el nivel de 250 mb de la tropósfera. Note la cinta discontinua de colores rojo al verde que representa la corriente en chorro en ambos hemisferios. Las flechas indican la dirección del flujo. Se observa la vaguada que hoy influye sobre México, como una curvatura ciclónica (contra las agujas del reloj en el hemisferio norte) en el flujo de vientos del oeste.

Figura 3.- Panel de salidas de pronóstico del modelo GFS, del flujo en el nivel de 250 mb de la tropósfera. De izquierda a derecha el tiempo 00 horas (análisis, 20-03-15 a las 18 UTC), 24 horas y 48 horas. Note cómo la vaguada se amortigua y finalmente disipa dentro de 48 horas.

En cuanto a la temperatura la respuesta lleva el mismo análisis; la irrupción de aire frío asociada con esta vaguada, no será ni tan intensa ni tan duradera como la de la semana anterior. Por otra parte vale decir que la percepción de frío o calor varía con cada persona y que además, no es lo mismo bajas temperaturas, que anomalías frías o negativas de la temperatura con respecto a la que debería haber climatológicamente. Si usted tiene un lugar donde la temperatura en promedio es de 35 grados Celsius y de pronto tiene 30, pues entonces tiene una anomalía fría o negativa de -5 grados, pero eso no significa que vaya a sentir frío. Por eso para mis amigos de México mucha tranquilidad, cuando haya algún peligro meteorológico que de verdad merezca preocupación aquí estaré para informarles como siempre. Pero esta vez, sea bienvenida la lluvia y las temperaturas frescas.

jueves, 19 de marzo de 2015

Nathan golpea fuertemente Australia. Nuevo ciclón tropical muy cerca de Fiyi

El intenso huracán Nathan (ciclón tropical severo, según la denominación en el Pacífico sur australiano), penetró hoy en Queensland, por las inmediaciones de Cape Flattery. En su más reciente aviso de ciclón tropical del 20 de marzo a las 12:04 pm (hora de Australia), el Buró de Meteorología de esa nación reportó lo siguiente:

´´Severe tropical cyclone Nathan made landfall at approximately 4am this morning between Cape Melville and Cape Flattery on the far northeast Queensland coast as a category 4 system. Severe tropical cyclone Nathan has since moved inland and should weaken during the course of today.
Intensity: Category 3, sustained winds near the centre of 120 kilometres per hour with wind gusts to 165 kilometres per hour.
Location: within 20 kilometres of 14.4 degrees South 143.8 degrees East, estimated to be 80 kilometres west southwest of Cape Melville and 170 kilometres west northwest of Cape Flattery.
Movement: west northwest at 15 kilometres per hour.´´

 Figura 1.- Imagen de satélite visible de 1 km de resolución. Nótese que el ojo de Nathan ya no existe en el campo nuboso, debido al debilitamiento por la fricción con tierra. Sin embargo el ciclón aún conserva intacta la generalidad de su estructura externa. 

Figura 2.- A pesar de la interacción con tierra, la cizalladura del viento es muy débil (del orden de los 5 nudos) por lo que Nathan podrá sobrevivir hasta salir al Golfo de Carpentaria.

Una vez sobre las cálidas aguas del Golfo de Carpentaria, Nathan volverá a intensificarse ayudado por la débil cizalladura vertical del viento, a medida que se mueve con un rumbo próximo al Oestenoroeste. Los principales modelos de pronóstico sugieren que un segundo impacto directo a tierra, se producirá por las inmediaciones de Yirrkala o Cape Wilbeforce, en la porción noroeste del Golfo de Carpentaria. Para ese entonces se habrá fortalecido hasta alcanzar vientos con fuerza de huracán (> 119 km/h por la escala Saffir Simpson) nuevamente.

Figura 3.- Las últimas corridas de los modelos globales GFS y NAVGEM, sugieren que Nathan volverá a tocar tierra por las inmediaciones de Yirrkala o Cape Wilbeforce, en la porción noroeste del Golfo de Carpentaria.

Figura 4.- El modelo Europeo (ECMWF), que tiene la mayor habilidad de pronóstico de todo el conjunto de modelos globales, indica en su más reciente corrida que Nathan volverá a intensificarse sobre las cálidas aguas del Golfo de Carpentaria.

Nuevo ciclón tropical cerca de Fiyi

Las pequeñas islas del Pacífico sur occidental, cansadas de ciclones, ahora tienen que lidiar con otro sistema en proceso de formación, muy cerca de Fiyi. La intensidad que pueda alcanzar este ciclón, aún conlleva una alta incertidumbre en el pronóstico, pero probablemente pueda alcanzar vientos sostenidos con fuerza de huracán. Sin embargo, el movimiento inicial será lento y esto puede atentar contra el desarrollo del ciclón, aunque al mismo tiempo dejará caer lluvias torrenciales sobre Fiyi y las islas cercanas. La trayectoria a más largo plazo se espera que sea al sudeste, lejos de tierra, lo cual sería finalmente una buena noticia para las castigadas islas.

Figura 5.- Nuevo ciclón tropical en formación hoy, al este y próximo a Fiyi.